Digitalización agroambiental y tecnología LoRaWAN para el aula.

El proceso comienza con una auditoría del espacio físico en el centro educativo para planificar el despliegue tecnológico. Diseñamos una arquitectura IoT a medida, analizando las necesidades didácticas para seleccionar los sensores físicos adecuados (conexiones LoRaWAN, WiFi o MQTT directo). Dimensionamos el hardware necesario, desde la ubicación de los gateways hasta los requisitos del mini-PC local, garantizando que el proyecto sea un recurso educativo escalable desde el primer día.
En esta fase instalamos y calibramos el equipamiento físico sobre el terreno. Colocamos los sensores agroambientales encargados de medir magnitudes clave (temperatura del aire, humedad de la tierra, conductividad eléctrica o caudal de agua) y los vinculamos a la red.
Desplegamos el corazón lógico del huerto utilizando contenedores y servicios Docker. Montamos una pila tecnológica profesional (totalmente autohospedada) adaptada al entorno escolar:
Entregamos el huerto tecnológico en pleno funcionamiento, dotando al equipo docente y a los alumnos de las herramientas necesarias para su explotación didáctica y mantenimiento.
